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Estimados amigos:

Hace unos años cuando íbamos a la Asociación porque teníamos la intención de formar una familia a través de la adopción, nuestra pregunta era: ¿Cuánto vamos a tardar en poder tener a nuestro hijo en casa? Ahora la pregunta es ¿Dónde puedo ir a adoptar?

¿Qué ha ocurrido en este tiempo para que hayamos tenido que cambiar nuestras preguntas?

Pues después de cuatro o cinco años de que los países donde vamos a adoptar restringieran o suspendieran casi totalmente los procesos adoptivos, no lo sabemos. Al principio defendíamos la idea de que países como China, que, de ser un país destinatario de ayudas internacionales, ha pasado ha ser el país mas rico del mundo, restringiera sus adopciones desde el año 2007 y nos asigne niños a cuentagotas, se debía precisamente a su crecimiento económico y la no necesidad de dar sus hijos en adopción o bien ser adoptados por los propios ciudadanos chinos. Fabuloso, los niños no tendrían que abandonar su país. Pero, de pronto nos sorprenden con que urgentemente presentemos listados para adoptar niños mayores de 6 años. ¿Dónde estaban antes estos niños? ¿Quién les ha robado un crecimiento en una familia?

Colombia, país donde muchos hemos adoptado, ejemplo de protección de la infancia, a través del I.C.B.F, desde hace prácticamente 3 años no hay adopciones para extranjeros. La sentencia de la Corte Constitucional de noviembre de 2011, hace prácticamente inviable el trabajo de los defensores de familia, provoca la desmotivación de muchos buenos funcionarios y mantiene a los niños en las casas de acogida, sin salir en adopción. Resultado, los niños crecen en los centros de acogida o casas sustitutas.

En Perú no hay prácticamente adopciones desde hace muchos años

En Etiopía las presiones internacionales, las políticas proteccionistas de alguna organización internacional, sufragando los gastos de acogimiento en familia extensa, para a los pocos meses volver el niño a los orfanatos. La presión sobre las Ecais para hacer cooperación, aun después de haber explicado a las autoridades que no tenemos financiación pública ni subvenciones de ningún tipo. Añadamos el gran problema a nivel burocrático sobre los documentos necesarios, etc., etc., etc.

Pero aquí en España tampoco nos libramos. Por parte de algunas comunidades autónomas, parece que están esperando que entre en vigor la nueva ley de adopción para así pasar del “problema” de las adopciones. Ni conceden nuevas acreditaciones ni muestran la más mínima preocupación, tanto por las familias, como por los países.

LA administración central tampoco pone nada de su parte: hace unas semanas, el PSOE presentó una proposición no de ley para que se abrieran nuevos países para las adopciones internacionales, pero el partido en el poder con sus votos rechazó dicha proposición.

Las Ecais, salvando alguna comunidad autónoma, nos sentimos bastante desprotegidas y no digamos nada del Gobierno Central: en lo que llevamos de legislatura solo ha convocado el Consejo de Adopción nada más que en muy contadas ocasiones, aún con los problemas que existen con los países de origen de los niños.

¿Quién se está preocupando del interés superior del niño? Si aquí, en España, no se preocupan mucho de los niños que están pasando hambre, ¿cómo van a preocuparse por los niños de “otros países”?

Pero ahora, igual que hace veinte años, vamos a seguir luchando, mientras tengamos conocimiento de que hay niños que necesitan una familia, familias que quieren un hijo, vamos a seguir luchando, no nos queda otra. Sabemos que hay países en los que podemos estar, pues las fuerzas no nos van a faltar y vamos a seguir estando ahí trabajando por el interés superior de los niños y por esas familias que quieren formar un hogar a través de la adopción.

Feliz verano a todos os deseamos desde ADECOP y desde PIAO

Ampliación de países donde adoptar

Archivador
A continuación presentamos tres recortes de prensa, ordenados por fechas, sobre la posibilidad de abrir la adopción internacional en nuevos países.

El PSOE pide al Gobierno que permita adoptar en más países tras el endurecimiento de requisitos en Rusia y China

Cuestiona que la decisión de aprobar o prohibir naciones para la adopción recaiga exclusivamente en los Consulados. El PSOE considera necesario "diseñar una verdadera política exterior en materia de adopción internacional" que permita acoger niños en más países que en la actualidad, que se restringen "en la práctica" a solo seis, alguno de los cuales, como Rusia y China, han endurecido los requisitos. El Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados ha presentado una iniciativa (http://www.adecop.org/adecop/uploads/data/PSOE.pdf) destinada a que la Cámara le pida al Ejecutivo "ampliar a nuevos países la posibilidad de adopción", eso sí, "con todas las garantías" para los menores de edad y "también conforme" a la legislación española.

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Congreso rechaza una propuesta del PSOE para ampliar adopciones a más países

La Comisión de Exteriores del Congreso ha rechazado hoy, con los votos del PP, una propuesta del PSOE a la que se han sumado el resto de los grupos que solicitaba al Gobierno un impulso a los procesos de adopción internacional y ampliar a nuevos países la posibilidad de adopciones.

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El PSOE pregunta al Gobierno qué piensa hacer para impulsar la adopción internacional.

El PSOE ha dirigido una batería de preguntas parlamentarias al Gobierno para conocer qué piensa hacer para impulsar la adopción internacional desde España y ampliarla a nuevos países, ha anunciado el Grupo Parlamentario Socialista.

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Colombia: La espera que no podría terminar

Prensa
En Colombia hay 100.842 menores bajo la protección del ICBF, de los cuales 8.105 tienen características especiales que dificultan la asignación de familia. Bogotá aglutina la mayoría de las instituciones autorizadas para los procesos de adopciones.

En los últimos cinco años 11.114 niños, niñas y adolescentes han sido adoptados en el país. En 2012 y 2013 se redujeron las cifras en un 46 y 50%, respectivamente, respecto a 2011. Las demoras en los plazos establecidos por la ley, el déficit de defensores de familia y la discriminación de los colombianos hacia ciertas características son algunas de las razones por las que cada vez más menores no logran encontrar un hogar, según directivos de varias instituciones autorizadas para los procesos de adopciones (Iapas), de las cuales cuatro están radicadas en Bogotá. La capital tiene el 19,6% de los niños abandonados en Colombia. Los menores dejados, en su mayoría, en lugares públicos como hospitales, calles y parques son llevados al Centro Zonal para que un defensor de familia comience el proceso de restablecimiento de derechos. El funcionario dicta una medida de protección y ubica al pequeño en un hogar o institución. El proceso, que empieza con la búsqueda de sus parientes y termina con el reintegro al núcleo familiar o la declaratoria de adoptabilidad, no debe exceder los seis meses. Sin embargo, expertos coinciden en que la medida no se cumple. La Fundación Casa de la Madre y el Niño, en Bogotá, por ejemplo, ha llevado casos en los que los pequeños crecen hasta por diez años bajo el brazo del Estado.

Lorena Vargas, vocera de Fundación Casa de la Madre y el Niño, atribuye la demora en los trámites al déficit de defensores de familia. “Es humanamente imposible que sea diligente el sistema con tan pocos defensores. En nuestra fundación tenemos una defensora que lleva hasta 300 casos. Y todos los directores de ICBF dicen que van a aumentar el número, pero no lo hacen y argumentan que es por presupuesto. Pero lo que no saben es que es más costoso mantener a los niños que pagar otro defensor”, afirma Vargas.

Otro de los problemas, según Vargas, es el modelo de hogares sustitutos que se trabaja en Colombia. El ICBF tiene actualmente 25.433 menores ubicados en hogares sustitutos o internados y “les paga a esas familias para que los acojan y ahí crecen, sin que se les defina la situación jurídica, cuando la ley establece que pueden permanecer en esos hogares tan sólo por un año. Cuando no se recibe dinero por acoger a un niño en un hogar, como sucede en Estados Unidos, es un acto de amor, pero cuando le están pagando por eso a alguien es un acto económico”, agrega Vargas.

Gonzalo Gutiérrez, representante legal del Centro para el Reintegro y Atención del Niño (CRAN), otra de las Iapas, coincide con Vargas en que hay que replantear la conformación de los defensores de familia. “Aproximadamente hay 1.300 en Colombia y de ellos un poco menos del 10% realmente ven en la adopción un mecanismo positivo de restablecimiento de derechos infantiles. Ese grupo humano debería ser el más capacitado, comprometido y riguroso; los mejores deberían estar ahí”, dice Gutiérrez.

Sumado al drama del abandono o la separación del núcleo familiar biológico, los menores deben lidiar con la discriminación que azota al sistema y con la que los colombianos se han acostumbrado a percibir la adopción, a diferencia de los extranjeros, según los voceros consultados.

Unos 8.105 niños, niñas y adolescentes con características y necesidades especiales, como pertenecer a un grupo de más de tres hermanos, ser mayor de ocho años y padecer una discapacidad física o mental o enfermedades permanentes como VIH y renales, no han encontrado una familia.

En el caso del CRAN, los niños con características especiales casi que un 100% van a familias extranjeras, “porque es muy difícil que los colombianos entiendan qué es ser papá y mamá. La mayoría quiere a los niños más claros y “sanos”. Pero, me pregunto, ¿uno escoge a sus hijos biológicos? Hay que entender que el ser padre es una decisión y un acto de amor”, explica Gutiérrez.

El formulario de solicitud de adopciones entregado por el ICBF pide especificar a los futuros adoptantes el sexo, el tono de piel y las características adicionales sobre los menores que se desean adoptar. Durante los últimos cinco años, 6.563 familias extranjeras han realizado procesos de adopción en Colombia. Italia, Estados Unidos, Francia, España y Alemania son las principales nacionalidades.

Actualmente existen 1.970 jóvenes que cumplieron 18 años bajo el sistema de protección del ICBF y a quienes no se les pudo conseguir familia adoptiva por condiciones de salud, discapacidad severa o por la edad. Cuando éstos van a salir del sistema se les extiende la medida de protección desde las defensorías de familia, con el propósito de que concluyan su proceso de formación y prepararlos para la vida laboral y productiva, de acuerdo con información del ICBF.

Lorena Vargas, vocera de la Casa de la Mujer y el Niño de Bogotá, asegura que hay niños que salen de las instituciones y no tienen a nadie en la vida. “Muchos de ellos vuelven a la calle. Tenemos un caso de un joven que volvió a consumir droga y a vivir bajo los puentes. Entonces, el ciclo de pobreza del niño que arrancó a la calle vuelve a repetirse. Otros sí logran conseguir trabajo. La solución para que no crezcan institucionalizados es definir la situación jurídica a tiempo”.

Con tan sólo siete años, Pedro Leguizamón perdió a sus padres a manos de la violencia en su barrio, en el sur de Bogotá. Su abuela y sus tías acudieron a Aldeas Infantiles SOS ante la falta de recursos económicos para hacerse cargo de él y de sus hermanos. Hace 16 años, Pedro ingresó a la aldea 11 a cargo de Mamá Fanny. Hoy, gracias al acompañamiento de la organización, es médico general, egresado de la UDCA y coordinador del servicio de urgencias en el hospital de La Vega.

Aldeas Infantiles SOS, fundada en Austria, es la ONG internacional más grande de ayuda directa a la infancia y la adolescencia. El objetivo es acoger a los menores en un entorno familiar y acompañarlos en su crecimiento, pero sin separarlos nunca de los hermanos biológicos. Bogotá es una de las zonas priorizadas por la organización que atiende a niños del ICBF, pero no forma parte de las Iapas. Se encuentra en 133 países y en siete regiones del territorio colombiano.

Ángela Rosales, directora de Aldeas Infantiles SOS, señala que la edad es uno de los mayores inconvenientes para un niño que quiere ser adoptado. “En el país persiste el falso imaginario de que los más pequeños son los adoptables. Pero se nos va olvidando como sociedad que ellos crecen y el que hoy tiene tres años, en los próximos cuatro tendrá siete, y rápidamente será adolescente y adulto, y se quedó esperando a que lo adoptaran”.

“En el sistema de protección estatal hay pocas posibilidades de que los hermanos crezcan juntos. Hay organizaciones que atienden sólo niñas, y si tienen hermanos varones, los separan. Si no crecen en familia pueden repetir ciclos de abandono en la adultez”, concluye Rosales.

Mientras las instituciones y organizaciones libran la batalla contra el abandono, el ICBF anunció que está preparando una actualización y ajustes de los lineamientos técnicos del programa de adopción.



Bolivia: Plantean restituir la adopción internacional

Prensa
Ante la falta de familias bolivianas interesadas en adoptar a niños de tres a 12 años, el Sedeges de La Paz anunció que se coordina con las instancias correspondientes restituir la adopción internacional a fin de permitir que parejas extranjeras acojan a estos menores.

“Nosotros estamos esperando que se suscriban los convenios con otros gobiernos para restituir las adopciones internacionales y así viabilizar que niños mayores a cinco años sean acogidos por familias extranjeras”, dijo Víctor Soria, jefe de la Unidad Jurídica del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) de La Paz.

Como antecedente, el abogado detalló que durante 2013, 38 niños fueron adoptados: 34 por familias bolivianas, los cuales eran menores de dos años; en cambio, un niño de 8 y una niña de 9 años fueron acogidos por parejas extranjeras.

“El problema es que las parejas bolivianas difícilmente aceptan a niños mayores de dos años, en su pedido especifican que sea un niño o niña de cero a dos años”, indicó. La directora del Sedeges, Cristina Rojas, sostuvo que al menos 280 niños y niñas, entre cero y 12 años, se encuentran en hogares de La Paz y El Alto, a la espera de que las parejas bolivianas los adopten.

El perfil: Hien, Adecop Vietnam

La situación actual de la adopción internacional en Colombia y Vietnam

Geo
En los tres últimos años nos hemos ido encontrando con que cada vez son menos las familias que acuden a solicitar una adopción internacional, siendo diversos los motivos que las frenan a no iniciar esta preciosa aventura, a pesar del deseo tan grande que les mueve: Ser Padres.

Este deseo lleva aparejado ilusión, alegría, esperanza, pero también sentimientos como la angustia, la ansiedad o la impaciencia por la tardanza del hijo querido.

Y ésta es la situación por la que ahora mismo están atravesando las familias solicitantes de adopción internacional en países como Colombia y Vietnam.

En el caso de Colombia, hemos visto cómo un país que nos tenía acostumbrados a unos tiempos de espera, últimamente bastante largos, todo sea dicho, se ha sumido en procesos interminables cuya causa viene dada fundamentalmente por el incremento de la adopción nacional, el desequilibrio existente entre el volumen de solicitudes de familias que ansían la adopción de un niño entre los 0 y 5 años de edad y el cada vez menor número de niños y niñas de estos rangos de edad en situación de adoptabilidad, así como, también hay que mencionarlo, la tardanza en la emisión de los autos de abandono de los niños y niñas que con tantas ganas esperan ser recibidos por una familia.

Nuestra querida Colombia siempre ha sido rigurosa en sus procesos de adopción con lo estipulado en el Convenio de la Haya en materia de protección a la infancia y si cabe, en los últimos tiempos, dicho rigor se ha incrementado, lo cual solo puede traducirse en un mayor tiempo de espera para niños y padres que esperan encontrarse.

Los últimos datos arrojados por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en relación al número de adopciones tramitadas en el año 2013 por familias colombianas y familias extranjeras no viene más que a corroborar lo anteriormente mencionado.

No obstante, hay que tener en cuenta que los tiempos de espera se verán incrementados cuanto más pequeño sea el niño o niña que nos vayan a asignar y que se verán reducidos si nuestra solicitud de adopción va encaminada a niños o niñas que padezcan alguna patología, a grupos de hermanos o a niños mayores, tramitando nuestra solicitud a través del denominado Camino a la Esperanza.

Cada vez son más las familias que reajustan sus expectativas de cara al proceso de adopción iniciado hace años y reconducen su ofrecimiento a optar a ser la mejor familia para alguno de estos niños y niñas que en mayor situación de desamparo se encuentran.

Si prestamos atención ahora a la situación de la adopción internacional en Vietnam, observamos una realidad bastante distinta. En el país asiático la situación de lentitud que se está viviendo no es más que el reflejo de lo que siempre ha sucedido cuando un país abre sus fronteras a la adopción internacional del modo que lo ha hecho Vietnam, y esto no pretende ser una crítica, sino que lo que quiero transmitir es el hecho de que un país tan pequeño como Vietnam ha dado la oportunidad a muchos niños y niñas de crecer en una familia extranjera en un plazo muy corto de tiempo desde la firma del Convenio Bilateral con España en Diciembre de 2009.

Vietnam, después de haber tramitado un gran número de expedientes de adopción internacional de familias españolas, se encuentra con la recepción de injustas críticas que, a mi modo de ver, le hacen replantearse la posibilidad de firmar y ratificar el Convenio de la Haya del 93 y acomodar su legislación a dicho Convenio.

Esta situación provoca que en España una cantidad no pequeña de solicitudes de adopción se queden pendientes de tramitación, en concreto 216 expedientes de familias españolas. Con todo ello, en el momento en el que Vietnam vuelve a abrir sus fronteras a la adopción internacional con nuestro país, lo hace con la precaución debida, estableciendo un sistema de cupos que permite a cada Entidad Colaboradora acreditada en dicho país tramitar un número muy concreto y, digamos, pequeño de expedientes.

Es más, Vietnam da un paso más y establece un compromiso real con aquellos niños y niñas que más necesitan una familia, no porque la necesiten más que otros niños y niñas, sino porque su situación los hace especialmente indefensos a la hora de poder optar a uno de sus derechos fundamentales: crecer en el seno de una familia. Estamos hablando de aquellos niños y niñas que padecen alguna patología.

En los dos últimos años se han incrementado en Vietnam las solicitudes de familias que se ofrecen para la adopción de niños y niñas que padecen alguna patología, tramitándose estos expedientes a través de la denominada Lista 2. Son muchos ya los niños y niñas que gracias a esta vía crecen felices con sus papás.

Con todo, lo que queremos transmitiros es que, a pesar de lo larga que se nos hace la espera para ser padres, todo llega, y ese día toda nuestra angustia se convierte en una alegría tan inmensa que no desaparecerá nunca de nuestras vidas, porque, ¡¡por fin, tendremos a nuestros hijos con nosotros!!

Cuando una puerta se cierra

Geo
El mundo de la adopción internacional continúa en evolución. Con el paso de los años, hemos sido testigos de los cambios en materia de protección a la infancia en algunos países, del endurecimiento en las condiciones para la adopción en otros, y de la discreta mejora en los niveles socio-económicos en algunos otros.

Estos aspectos nos han llevado a las situaciones actuales ya conocidas en China, Rusia o Colombia, países “tradicionales” para la adopción en los últimos veinte años, y que en la actualidad a pesar de no tener paralizadas las adopciones, se han reducido drásticamente.

Desde la Federación de Asociaciones de Adopción Internacional seguimos explorando nuevos países en los que la niñez requiera una solución efectiva a través de la adopción, y que sus instituciones brinden todas las garantías y seguridad jurídica que exige el Convenio de la Haya de 1993.

En el 2013 se iniciaron los contactos con dos países que actualmente cumplen estas características: Kazajstán y Bulgaria.

Kazajstán:

Se trata de un país que estuvo cerrado por varios años. Tras la ratificación del Convenio de la Haya, la Autoridad Central Kazaja (Ministerio de Educación y Ciencia) organizó el protocolo de trabajo y acordó conceder las acreditaciones a las agencias extranjeras por regiones. La acreditación de PIAO es para la región de Almaty.

El proceso de adopción, a partir del registro del expediente, y de la propuesta de asignación por parte de las autoridades Kazajas, consta de tres viajes: Un primer viaje para encuentro con el menor, un segundo viaje para el juicio y uno tercero para la ratificación y firmeza de la sentencia de adopción.

Después del envío de los primeros expedientes en 2013 al país, recibimos las primeras asignaciones en el segundo semestre del año pasado. Actualmente tenemos familias que se encuentran en curso del tercer viaje, esperando para poder regresar España con sus hijos/as.

Bulgaria:

Bulgaria es un país que a pesar de formar parte de la Unión Europea, y de los avances en temas socio-económicos, tiene un número creciente de menores que ingresan a las instituciones y que no tienen una familia que los pueda cuidar. Al ratificar el Convenio de la Haya, se instauró un procedimiento de protección a la infancia en riesgo, dotado de garantías, que ha permitido que muchos niños y niñas hayan encontrado una familia a través de la adopción.

ADECOP obtuvo la acreditación para tramitar solicitudes de adopción con la Republica de Bulgaria en agosto de 2013. Según la legislación del país, sólo se pueden tramitar expedientes de adopción a través de una Entidad No Lucrativa. Se trata de entidades especializadas, acreditadas por el Ministerio de Justicia búlgaro, para la tramitación de adopciones con un número concreto de países.

La Entidad búlgara con la que ADECOP suscribió un convenio de colaboración es con la Asociación No Lucrativa VESTA. Todos los expedientes que hemos enviado al país han sido a través de esta Entidad. Ellos ejercen todas las funciones de representantes de ADECOP ante el Ministerio de Justicia búlgaro y hacen un seguimiento pormenorizado de todas las solicitudes de adopción.

Los primeros expedientes se comenzaron a mandar a comienzos del 2013. Actualmente se encuentran registrados, algunos en fase de estudio, y otros aprobados y en lista de espera. Del proceso debemos destacar que para formalizar la adopción se requiere la realización de dos viajes al país. Uno primero para la fase de encuentro y adaptación, y uno segundo para el juicio.

Somos conscientes de los tiempos que corren en el mundo de la adopción, y seguiremos buscando posibilidades de abrir nuevos países, con el más cuidadoso respeto a las garantías de protección a la niñez.



La realidad de Etiopía

Cooperación
Cuando en el año 2012 el gobierno del señor Rajoy recortaba 1.389 millones de euros en la ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), todas las organizaciones que trabajamos en cooperación sabíamos la que se avecinaba.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación vio reducido su presupuesto en un 54%, de los cuales la inmensa mayoría pertenecía a la ADO. Considerando que la cooperación es una estrategia fundamental de la Política Exterior de España, este recorte supuso un serio peligro no ya para lo que ya se había conseguido anteriormente, sino para los programas y proyectos en ejecución y los que estaban previstos.

De esos 1.389 millones de euros 594 pertenecían a la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo. Como consecuencia, las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD,) que tenían un presupuesto asignado desde la Agencia, se vieron sin presupuesto para acometer su trabajo. Imposible mantener el compromiso con el 0,7% del PIB para Ayuda Oficial al Desarrollo. Imposible mantener el trabajo que las organizaciones estábamos haciendo.

En países como Etiopía el trabajo de Adecop Piao se ha visto casi completamente reducido.

Ubicada en el llamado “Cuerno de África”, Etiopía es una de las regiones más pobres del mundo. Con unos 84.734.300 habitantes, una esperanza de vida del 59,3, con un PIB 971$, analfabetismo en hombres 49,7%, en mujeres 64, 9%, mortalidad infantil 104%, índice de Desarrollo Humano 169 (de 177), pobreza 39,9%, según informe del PNUD. El gobierno etíope estima que un 81% de la población sobrevive con menos de 2 dólares al día. Su economía está basada en la agricultura y la ganadería, cuyas cosechas dependen de la lluvia. Es el país con peor acceso al agua potable. La variabilidad del clima y en especial de las lluvias tiene un impacto negativo en la economía, los ecosistemas y la salud de la población. Sequías e inundaciones se han vuelto cada vez más habituales y más fuertes, afectan sobre todo a las mujeres, puesto que son ellas las responsables de garantizar el agua y otros recursos en el hogar.

Las mujeres están sometidas a restricciones tanto económicas como culturales. Mutilación genital femenina (MGF), matrimonios tempranos o violencia sexual forman parte de la realidad diaria de muchas mujeres etíopes, por ello desde Adecop Piao ponemos nuestras energías en conseguir financiación para realizar nuestros proyectos y poder finalizar nuestro Centro materno- infantil en Lalibela, ya que si las mujeres pueden vivir libres de violencia y lograr las oportunidades y el potencial necesario también podrán liderar su propio desarrollo.

Nuestro trabajo en Etiopía pone su foco en mujeres y niñas, huérfanos y huérfanas, seropositivos, ya que consideramos que son las poblaciones que están más expuestas a una mayor vulnerabilidad. Tenemos que conseguir garantizar que estas poblaciones tan vulnerables tengan acceso a servicios sanitarios de calidad.

Cuando comenzamos, nuestro proyecto en Lalibela, con el compromiso del Alcalde, fue de total optimismo. Pero después de los recortes sufridos tenemos que reconocer que nuestro trabajo se ha ralentizado mucho. De las reuniones con las comunidades hemos identificado muchas necesidades de salud, una de las prioritarias es la del VIH- Sida.

África y sobre todo el África subsahariana, resulta ser la región del planeta con mayor carga de enfermedad. Riesgos ligados a la salud materno- infantil, la incidencia de enfermedades infecto-contagiosas, paludismo, tuberculosis y sobre todo el VIH- Sida caracterizan el perfil epidemiológico de Etiopía y otros muchos países africanos.

Por ello desde Adecop Piao trabajamos desde la mejora de las condiciones de un centro de salud, en especial de los servicios de una atención primaria materno- infantil, incluyendo acciones sobre el medio ambiente. Nuestro proyecto se acompaña de material específico para el laboratorio clínico del VIH- Sida, que vemos es una de las prioridades a tratar.

Que los recortes están ahí, sÍ. Pero las sombras de ellos no nos van a desanimar. Tenemos que saber encontrar la forma de optimizar el valioso apoyo que los socios y socias de Adecop Piao nos proporcionan y esperar que los nuevos tiempos lleguen y podamos continuar con nuestro trabajo a mejor ritmo en Etiopía.



Comprender el comportamiento del hijo adoptivo

Psico
Por fin tenemos a nuestro hijo con nosotros y comienza el proceso de adaptación, un proceso que para unos va a ser cuestión de meses y para otros va a llevarles toda la vida.

Se trata de una adaptación mutua donde tanto los padres como los hijos van a conocerse y a asumir su nueva situación paterno filial. Los padres han tenido tiempo para prepararse para este momento debido a la larga espera, y aún así resulta agotador. Imaginemos pues, cómo de agotador será para nuestro hijo que no ha tenido tiempo de prepararse, y es que el niño adoptado tiene que acostumbrarse a multitud de situaciones, todo es nuevo, su mundo ha cambiado radicalmente: un nuevo país, idioma, personas, animales, costumbres, sabores, olores………Se hacen necesarias grandes dosis de amor, buenos cuidados, dedicación y paciencia por parte de los padres para acompañarles en este proceso de adaptación; y aún así, hay veces en las que es necesario mucho más; ya que aunque la capacidad de adaptación de los niños es muy grande, no es ilimitada. Y es que nuestros hijos traen consigo la tan nombrada “mochila”, y ésta, en ocasiones es bastante pesada. Una de las primeras cosas que han de aceptar los futuros padres adoptivos desde el momento en que toman la decisión de adoptar es que su futuro hijo ya viene a formar parte de su nueva familia con una historia, con un pasado. La mayoría son niños que provienen de entornos en los que no han sido bien tratados y no se han satisfecho suficientemente sus necesidades básicas, habiendo sido dañados, en muchos casos, de forma profunda en sus primeros años de vida, dejando este daño una huella en su memoria emocional.

Según nuestro hijo se va haciendo mayor y comienza a enfrentarse a situaciones nuevas y estresantes sin el amparo de sus padres, hay ocasiones, en las que empiezan a aparecer una serie de comportamientos disruptivos, tales como aislamiento social, agresividad en casa, con los amigos, mentiras, invención de historias, malas notas, pequeños robos. Ante la desesperación de los padres porque ya no saben qué hacer, por un lado, se comienza a catalogar al menor como “malo”, “egoísta”, “desagradecido”, “ladrón,…. por otro lado, los padres llegan a sentirse culpables, sienten que han fracasado en su labor como padres, que no han sabido estar a la altura, piensan que ya no pueden hacer nada más por ayudar a su hijo.

Quizás sea el momento de tener en cuenta el trauma sufrido en los primeros años de vida, antes de su adopción, de los que no hay recuerdos conscientes pero que su memoria emocional inconsciente los trae al presente, al momento actual. Y es que durante los 3 primeros años de vida se crea una memoria vivencial, es decir, no se recuerdan hechos, pero sí las emociones experimentadas. Es de suponer, al mismo tiempo, que no se estableció un tipo de apego seguro con sus cuidadores en esos años, sino más bien un tipo de apego inseguro, siendo éste responsable de muchos de los problemas de comportamiento y de relación que manifiesta nuestro hijo adoptado. Por tanto, este mal comportamiento probablemente tenga más que ver con la angustia que le produce al niño enfrentarse a esas situaciones nuevas y estresantes, con la angustia de no sentirse lo suficientemente querido. Y sí, nuestro hijo se ha portado mal, ha tenido comportamientos que son negativos y no podemos tolerar, pero no por ello es “malo”. Debemos mantener la aceptación de la persona del niño en todo momento y estar ahí.

Los padres han de estar en el camino de construir una nueva historia para sus hijos. Han de entender que su hijo es alguien que está luchando como un superviviente por darle la vuelta a multitud de problemas y dificultades y tratar de adaptarse, resistir y rehacerse Será muy importante para la recuperación del menor la implicación activa de los padres, quienes probablemente tendrán que abandonar cánones de educación previamente establecidos del tipo “yo educo a mi hijo de este modo porque así me educaron a mi” o “educo a mis hijos, biológico y adoptado, de la misma manera”, y adoptar otra forma de educar que se adapte más a nuestro hijo adoptivo. También serán los padres quienes acompañen, contengan, apoyen y ayuden a sus hijos a resistir y rehacerse. Nuestros hijos necesitan sentirse amados y contenidos, necesitan saber que los adultos están ahí para protegerles y dar firmeza a su desarrollo.

Probablemente sea un proceso largo y costoso, pero con mucho amor, paciencia y perseverancia vuestro hijo puede salir adelante.



Cocina vietnamita: Rollitos de verano con salsa de chili dulce

En la cocina

Ingredientes : para 4 personas

- 250 g de langostinos pelados

- 1 pechuga de pollo

- 1 paquete de papel de arroz para los rollitos

- lechuga rizada

- zanahorias pequeñas

- hierbabuena

- cilantro

- cebollino



Para la salsa :

* Podéis utilizar solamente salsa de chili dulce, yo pongo los siguientes ingredientes para darle un toque y sabor diferente.

- salsa de chili dulce

- salsa de pescado (Nám pla) o sal

- zumo de lima

- cacahuetes tostados y machacados

Alika

Cuentacuentos
Cuando Alika nació, su cuidadora Betty la llamó Alika Nyeuse que significa "la más bella negrita".

Alika vive en Kenia, que es un país donde hacae mucho calor y viven animales como los elefantes y las girafas.

Ahora, Alika tiene años, vive acompañada de mucho niños en una cada donde esperan a que un papá y una mamá adopten.

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